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Prologo de Relatos en la Frontera, por Santos Vergara

Texto con que Santos Vergara (San Ramón de la Nueva Orán, Salta. Argentina), artista, escritor, poeta y gestor cultural, miembro del Grupo LePeB, editor de la revista cultural "Cuadernos del Trópico" y Prof. de Letras, prologó mi libro "Relatos en la frontera, en el año 2011.

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Los Perros y la Luna

Llegué a la posta ya avanzada la tarde. Me estaban esperando allí, como relevo de mi escolta, un par de guías indios, vestidos con remiendos de uniformes militares: un quepis uno, una chaqueta el otro. Ambos con cartucheras vacías y, ambos también, descalzos. Me miraban entusiasmados y esa buena voluntad se disipó en la tarde apenas les insistí en que continuásemos viaje, ya que quedaban pocas leguas hasta el Campamento. Tendían fácilmente a ignorarme y cuchichear en su lengua bárbara, tuve que esforzarme y alzar mi voz varias veces para imponerles mi autoridad. Yo no estaba dispuesto a pasar otra noche a la intemperie arriesgándome a ser comido, no ya por pumas, sino por los brutales insectos del monte. Era mi decisión que siguiésemos viaje caminando a lo largo del río hasta el campamento. La Standard pagaría por el trabajo realizado y el tiempo y la salud perdida resultaríansóloun estúpido saldo en rojo de mi parte. Aunque la noche era clara y siguiendo el río uno podía ver por dó…

El Bautismo Negro (Segundo relato de la Serie de La Fuga/Fuga del relato de La Caravana)

Habían corrido hasta cansarse. Ahora la noche (a pesar de los temores que despertaba, de los enemigos que ocultaba) los protegía. Dos hermanos, ayudándose mutuamente, habían llegado a perderse en lo profundo del monte. Esta situación desesperante era para ellos motivo de alivio y esperanzas porque habían conseguido huir de la Encomienda.
El mayor de ambos era quien había decidido y planeado la fuga. A poco de llegar, junto al resto de su comunidad, al descampado donde levantaron sus chozas y trabajaron la tierra para sus amos, él había concluido que solo podían encontrar la muerte en lo profundo de los surcos que hendían en la tierra.
El mayor era un joven bastante despierto (así lo habían definido los curas que constantemente vigilaban a los indios) y se había hecho notar cuando, a poco de instalarse su comunidad dentro de los muros protegidos por la Corona, se había dirigido a los sacerdotes para quejarse por las agotadoras jornadas de trabajo que los indios sufrían. Los religiosos ha…

Poniéndome al día con el blog/En mitad de la frontera

Hace meses que no posteo nada. Mis garabatos se me deshacen, cuando los tengo en mis manos, como alambre herrumbrado. Tengo en estos momentos tres proyectos de narraciones que son inequívocas novelas pero solo puedo avanzar sobre ellas milímetro a milímetro, retrocediendo dos o tres palabras ante cada frase tipiada, me preocupa mucho el largo de las frases y el gran, gran, problema de los diálogos en español. Siempre se critica la castración de la imaginación, (producida por la España inquisitorial) pero yo creo que la perdida más grave del castellano esta en los diálogos. Y aquí (en “Bermejo”) la única literatura que consigue elevarse sobre los juegos mentales y el plagio es la nacida de la oralidad. No vale insistir en que estoy “en crisis” eso en mí es un lugar común y además creo que la prosa en general es una expresión de las tenciones agresivas de la sociedad cristalizadas en el discurso del narrador. No es que me queje de la actividad subversiva en que me he encaminado –escrib…