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Prologo de Relatos en la Frontera, por Santos Vergara

Texto con que Santos Vergara (San Ramón de la Nueva Orán, Salta. Argentina), artista, escritor, poeta y gestor cultural, miembro del Grupo LePeB, editor de la revista cultural "Cuadernos del Trópico" y Prof. de Letras, prologó mi libro "Relatos en la frontera, en el año 2011.

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Árbol de la Vida

Toda mi vida desee ejercer el oficio artesano de poeta. En este las palabras se enhebran como cuentas, ubicadas según su musicalidad, y así se va tejiendo verso a verso una idea que se vuelve verdadera solo por su belleza. Conquistar ese don de engaño fue todo mi afán, lo repetiré cuantas veces me lo pregunten, desde niño. Mientras atravesaba los cortos años de mi juventud la realidad pudo desencantarme y comprendí que mis delicados y falaces versos nunca verían la luz de los salones literarios donde el derecho a la palabra es un privilegio otorgado por la sangre o un caro platillo con el que pueden deleitarse las elites que conquistan, junto al ritmo de los versos, una renovadora sensación de profunda humanidad que no puede comprarse en ningún otro sitio, por exclusivo que este sea. En mi oscura búsqueda de la belleza tuve, extrañamente, certeza del instante en que elegí ese camino. Cavilé largamente sobre el principio de mi amor por las palabras. Fue en mi infancia, luego del día en q…

Ukumar (breve cuento sobre las fronteras)

Este relato esta aun inconcluso, aun falta darle una version final a la segunda parte y aun queda por conocer la tercera. Disculpen las molestias... Estamos trabajando ;-)

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Despertaba lentamente, el silencio de la noche lo aturdía con sus minúsculos detalles, constantes cuchicheos y polémicas se debatían en la noche, la vida y la muerte como dos viejas chusmas dialogaban sin descanso.

Estaba solo. Podía salir a pasear en la soledad, él estaba ajeno a la lucha de la supervivencia. La bruja bien lo había aconsejado:unos pocos trucos le bastaban para salvarse de la condena de matar para vivir y morir para que otro viva… La luna también era testigo del desaforado festín nocturno y acompañado por su vacua mirada recorrió el monte; algunos trechos con paso sigiloso, otros cruzaba izado a los gruesos bejucos que cruzaban el monte.

La poderosa paz que lo colmaba en la noche se quebraba solo cuando el espectáculo de una muerte especialmente atroz lo apabullaba, podía ser una araña paralizando a u…